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Este era el deseo más soñado de Diomedes Díaz y que nunca se le cumplió



Después de la muerte del cantante vallenato Diomedes Diaz, la fanaticada demuestra su fidelidad hacia su ídolo y las historias se van sumando como sus cantos. Una de ellas, era el deseo tan anhelado de Diomedes de tener una hija con su esposa Patricia Acosta y hasta el nombre lo publicitó en una canción.

El nombre de la niña Olga Patricia que debería llevar los apellidos Diaz Acosta fue el más promocionado en el mundo vallenato, pero por paradojas de la vida nunca nació.



Esa era la gran ilusión de Diomedes Díaz, tener una hija con su esposa Patricia Acosta Solano. En las oportunidades que ella estuvo embarazada el nombre salió a relucir, pero llegaron primero Rafael Santos y después Diomedes de Jesús.



Era tanta la obsesión de cantante Diomedes Díaz por una hija que en la canción ‘Despedida de soltero’, que grabó en el año 1978 al lado de Nicolás Elías ‘Colacho’ Mendoza, en una de las animaciones dijo: “Y ahora cuando nazca Olga Patricia, voy hacer una fiesta en Carrizal”. También en distintas presentaciones en casetas hacía alusión a ese hecho.



En ese mismo sentido, también giró el cantante Farid Ortiz al grabar la canción ’Mi compañera’ de la autoría de Diomedes Diaz y saludó a “Rafael Santos, Diomedes de Jesús y Olga Patricia Díaz Acosta”.

“Diomedes siempre quiso tener una hija conmigo, pero Dios lo premió con cuatro hermosos hijos que han sido la mejor bendición de mi vida. La verdad es que nadie puede llevarle la contraria a los designios de Dios” comenta la dueña de la ventana marroncita.
Patricia Acosta entró en detalles. “Estudiaba en Bucaramanga y hasta allá llegó Diomedes a visitarme. Yo, me la pasaba con mi gran amiga y compañera de estudio Olga Patricia Ramírez, quien era de Riohacha, y fue cuando Diomedes dijo que la primera hija que tuviéramos se iba a llamar así por las dos”.
El Cacique de La Junta, después de hacer mención de Olga Patricia en la canción, hizo pocas veces alusión al hecho manifestado que eran emociones del amor, pero venían varones, que eran bendiciones de Dios y de la Virgen del Carmen.
El nombre quedó dentro de las anécdotas de la música vallenata. La ilusión no se cumplió, por lo tanto la fiesta para la niña Olga Patricia, quedó para siempre en el pensamiento de Diomedes Díaz.





 fuente: El Espectador

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